Salud Femenina
Recupera tu Bienestar y Salud Íntima
Muchos hombres atraviesan un calvario médico doloroso: comienzan con molestias, ardor o dolor en la zona pélvica, perineal o testicular. Acuden al médico, reciben un diagnóstico de "prostatitis" y se les prescribe un ciclo de antibióticos. Sin embargo, semanas o meses después, el dolor persiste intacto aunque los nuevos estudios apunten a que ya no existe ninguna bacteria o infección activa.
Si este es tu caso, no estás solo ni estás imaginando el dolor. Esto se conoce clínicamente como Síndrome de Dolor Pélvico Crónico (SDPC) o Prostatitis Crónica No Bacteriana.
Cuando una infección inicial o una situación de estrés prolongado afecta la zona pélvica, los músculos que sostienen los órganos (el suelo pélvico) pueden reaccionar contrayéndose de forma severa y continua. Esto genera una hipertonía muscular (tensión excesiva).
El músculo, al no poder relajarse, se inflama, restringe el flujo sanguíneo y comprime las terminaciones nerviosas de la zona profunda. Por esta razón, los antibióticos dejan de hacer efecto: el problema ya no es una bacteria, es un músculo contracturado que ha olvidado cómo relajarse.
El tratamiento no consiste en tomar más analgésicos, sino en rehabilitar directamente el tejido muscular afectado. A través de técnicas clínicas especializadas, ayudamos a tu cuerpo a romper el ciclo del dolor: